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VeriFactu en restaurantes: fechas reales y qué hacer
Te habrán dicho «enero de 2027». Para muchos restaurantes eso no es la fecha: si eres autónomo, tienes hasta el 1 de julio de 2027. Aquí tienes el calendario que de verdad te aplica, lo que exige el reglamento, quién responde si el programa no cumple, y las cinco preguntas que conviene hacerle a tu proveedor de TPV antes de firmar nada.
Las fechas, con su norma. El calendario sale del Real Decreto 1007/2023 (el reglamento de los sistemas informáticos de facturación), con los plazos fijados por el Real Decreto-ley 15/2025:
· 1 de enero de 2027 — contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades (tu SL)
· 1 de julio de 2027 — el resto de obligados: autónomos en IRPF, no residentes
con establecimiento permanente y entidades en atribución de rentas
· 2026 — fase voluntaria de adaptación y pruebas. No es obligatorio este año.
Primero: ¿cuál de las dos fechas es la tuya?
No depende del tamaño de tu local ni de tu facturación, sino de cómo tributa el negocio:
- Si el restaurante es una sociedad (SL, SA…), tributa por Sociedades → 1 de enero de 2027.
- Si estás dado de alta como autónomo y declaras en IRPF → 1 de julio de 2027.
Si no lo tienes claro, tu gestor te lo dice en treinta segundos. Vale la pena preguntarlo: entre las dos fechas hay seis meses, y organizar el cambio con calma no cuesta lo mismo que hacerlo con prisa.
Qué exige VeriFactu, en cristiano
La idea del reglamento es simple: que una venta registrada no se pueda borrar ni retocar sin dejar rastro. Para eso, el programa de facturación tiene que:
- generar un registro por cada factura, en el momento de emitirla;
- encadenar cada registro con el anterior, de modo que quitar uno se note;
- firmar esos registros y conservarlos íntegros;
- incorporar a la factura un código QR verificable;
- y, en la modalidad VeriFactu propiamente dicha, remitir los registros a la AEAT.
Lo que desaparece, en la práctica: los programas donde se podía «arreglar» una venta del turno anterior.
Y esto es lo que casi nadie te cuenta: quién responde
La responsabilidad no cae solo en el restaurante. El artículo 201 bis de la Ley General Tributaria sanciona a quien produce o comercializa sistemas de facturación que no cumplen — es decir, al fabricante del programa, no únicamente a quien lo usa.
Para ti eso significa una cosa muy concreta: puedes exigirle a tu proveedor que se moje. Un proveedor que a año y medio vista te responde «ya lo miraremos» te está diciendo, sin decirlo, que el riesgo lo vas a llevar tú.
Las cinco preguntas para tu proveedor de TPV
- ¿Vuestro sistema ya cumple el RD 1007/2023? Si la respuesta no es sí o no, es no.
- ¿Emitís la declaración responsable que el reglamento exige al fabricante?
- ¿En qué modalidad trabajáis — VeriFactu (envío a la AEAT) o sistema no verificable con conservación y firma?
- ¿Tiene coste añadido para mí? Algunos lo cobran como módulo aparte. Que te lo digan por escrito.
- ¿Qué pasa con mis registros si dejo de ser cliente? Los registros hay que conservarlos; si se van con el proveedor, el problema se queda contigo.
Qué hacer ahora, sin correr
2026 es una fase voluntaria: es justamente el momento tranquilo. Tres cosas, por orden:
- Confirma tu fecha con tu gestor — enero o julio de 2027.
- Pregunta por escrito a tu proveedor actual las cinco preguntas de arriba. Guarda la respuesta.
- Si vas a cambiar de sistema de todas formas (porque tu TPV se queda corto, o porque tu sistema de pedidos cierra), hazlo una sola vez y ya conforme. Cambiar en 2026 sin mirar VeriFactu es cambiar dos veces.
Ojo con una cosa. «Compatible con VeriFactu» y «cumple VeriFactu» no son lo mismo. Lo primero se puede decir de casi cualquier programa; lo segundo compromete al fabricante. Pide siempre la segunda formulación, por escrito.
Cómo lo hacemos nosotros
Nuestro sistema incluye la facturación integrada — no es un módulo aparte que se cobra después. Y como somos nosotros quienes producimos el software, el artículo 201 bis nos señala a nosotros: cumplir no es un favor que te hacemos, es nuestra propia obligación.
Lo demás va con ello: TPV, comandas, cocina, carta con QR, reservas, reparto y personal, en el móvil de tu equipo. Sin comisiones sobre tus pedidos y sin permanencia.