TPV · Software de hostelería
TPV para restaurantes: guía para elegir en 2026
Todos los TPV de hostelería cobran, imprimen y sacan el arqueo a final de turno. La diferencia no está ahí: está en lo que cuesta de verdad al año, en lo que pasa cuando se cae internet, y en quién responde ante Hacienda si el programa no cumple. Esta guía es lo que preguntaríamos nosotros antes de firmar.
1. El precio que te dicen no es el precio
La cuota mensual del software es la parte fácil de comparar. Lo que cambia la cuenta al final del año son las otras cuatro:
- El hardware. Un TPV con terminal propio son normalmente entre 800 y 3.000 € de equipo. Repartido en tres años, son 22 a 83 € al mes que casi nunca aparecen en la comparativa.
- La cuota por empleado. Algunos cobran por usuario. Con seis personas en plantilla, «5 € por usuario» son 30 € al mes que no estaban en el folleto.
- Los módulos. Reservas, carta digital, fidelización, facturación: mira cuáles van incluidos y cuáles se facturan aparte.
- La comisión por pedido, si el sistema trae pedidos online. Un porcentaje sobre ventas crece cuando tú creces.
Suma todo sobre tres años y compara ese número, no la cuota. Es el único cálculo honesto.
2. ¿Qué pasa cuando se cae internet?
Es la pregunta que separa un sistema serio de uno bonito. Si el TPV deja de cobrar cuando cae la conexión, para el servicio en el peor momento posible: sábado, sala llena.
Un sistema serio sigue registrando ventas sin conexión y las sincroniza al volver. Pregúntalo así: «si me quedo sin internet en pleno servicio, ¿puedo seguir cobrando?». La respuesta debe ser sí, sin condiciones.
3. Terminal propio o el móvil del equipo
Las dos opciones son legítimas, y cada una tiene su punto flojo:
| Terminal propio | Móvil del equipo | |
|---|---|---|
| Inversión inicial | 800 – 3.000 € por terminal | 0 € — usa lo que ya tenéis |
| Punto fuerte | Pantalla grande, robusto, siempre en su sitio | Cada uno toma comanda en la mesa, sin ir y volver a la barra |
| Punto flojo | Se queda anticuado y hay que renovarlo | Depende de que el equipo lleve su teléfono con batería |
| Le encaja a | Barras de mucho volumen, con un punto fijo de cobro y su datáfono al lado | Sala, terraza, reparto, y quien no quiere invertir de golpe |
Nosotros trabajamos sobre el móvil, y lo decimos con su contrapartida: si tu equipo no quiere usar su teléfono, un terminal propio es mejor opción. No hay una respuesta única.
4. VeriFactu: no es opcional, y no es solo tu problema
Tu facturación tiene que estar en regla el 1 de enero de 2027 si el restaurante es una sociedad, y el 1 de julio de 2027 si eres autónomo. Y hay un detalle que casi nadie menciona: el artículo 201 bis de la Ley General Tributaria sanciona también a quien produce o comercializa un software que no cumple.
Es decir: puedes exigirle a tu proveedor que se comprometa por escrito. Aquí lo explicamos en detalle, con las cinco preguntas concretas que conviene hacerle.
5. ¿De quién son tus datos?
Tu carta, tu histórico de ventas, tu lista de clientes. Tres preguntas, y ninguna es incómoda si el proveedor está tranquilo:
- ¿Puedo exportarlo todo cuando quiera, sin pedir permiso?
- Si dejo de ser cliente, ¿qué pasa con mis registros de facturación, que estoy obligado a conservar?
- ¿Hay permanencia? Un sistema que necesita atarte no confía en sí mismo.
Quien acaba de pasar por el cierre de GloriaFood sabe exactamente por qué importan estas tres preguntas.
La lista corta, para llevártela a la reunión
- Coste total a tres años, hardware y módulos incluidos
- ¿Sigue cobrando sin internet?
- ¿Cuota por empleado? ¿Comisión por pedido?
- ¿Cumple VeriFactu, por escrito, con declaración responsable?
- ¿Puedo exportar mis datos y hay permanencia?
- ¿Quién me contesta un sábado a las nueve de la noche, en pleno turno?
Cómo lo hacemos nosotros
TPV, pantalla de cocina, comandas en la mesa, carta con QR, reservas, reparto, fichaje y facturación — en el móvil de tu equipo, sin comprar terminales. 0 € por empleado, 0 % de comisión sobre tus pedidos, sin permanencia, y sigue cobrando si se cae la conexión.
No hace falta que nos creas: puedes entrar en la caja y hacer un pedido de prueba ahora mismo, como si fueras un cliente tuyo.